En esta primera y breve podcast, utilizando como punto de partida una de las epístolas de Séneca, hablaremos de cómo gestionamos nuestro tiempo y qué importancia puede tener una buena gestión.

Foto de Miguel Á. Padriñán en Pexels

EDIT: Se incluye la transcripción de la podcast a continuación.

Obra así, querido Lucilio. Reivindica para ti la posesión de ti mismo. Y el tiempo que hasta ahora se te arrebataba, se te sustraía o se te escapaba, recupéralo y consérvalo. Persuádete de que ésto es así tal y como escribo. Unos tiempos se nos arrebatan, otros se nos sustraen y otros se nos escapan. Sin embargo la más reprensible es la pérdida que se produce por la negligencia, y, si quieres poner atención, te darás cuenta de que una gran parte de la existencia se nos escapa obrando mal. La mayor parte estando inactivos, toda ella obrando cosas distintas de las que debemos. ¿Quién me nombrarás que conceda algún valor al tiempo, que ponga precio al día, que comprenda que va muriendo cada momento? Realmente nos engañamos en esto: que consideramos lejana la muerte siendo así que gran parte de ella ya ha pasado. Todo cuanto de nuestra vida queda atrás la muerte lo posee. Por lo tanto, querido Lucilio, haz lo que me dices que estás haciendo. Acapara todas las horas. Así sucederá que estés menos pendiente del mañana, si te has aplicado al día de hoy. Mientras aplazamos las decisiones, la vida trascurre. Todo, Lucilio, es ajeno a nosotros, tan sólo el tiempo es nuestro: la naturaleza nos ha dado la posesión de éste único bien fugaz y deleznable, del cual nos despoja cualquiera que lo desea.
Y es tan grande la necedad de los mortales, que permiten que se les carguen a su cuenta las cosas más insignificantes y viles, en todo caso sustituibles, cuando las han recibido; en cambio, nadie que dispone del tiempo se considera deudor de nada, siendo así que éste es el único crédito que ni siquiera el más agradecido puede restituir.
Quizás me preguntes qué conducta observo yo, que te doy estos consejos. Te lo confesaré sinceramente: como le acontece a un hombre pródigo, pero cuidadoso, tengo en orden la cuenta de mis gastos. No podría afirmar que no derroche nada, pero te podría decir qué es lo que derrocho, por qué y cómo: te expondré las causas de mi pobreza.
Pero me acontece a mí lo que a muchos de los que, sin culpa suya, han caído en la indigencia: todos les disculpan, nadie les auxilia.
En conclusión ¿qué significa esto? Que no considero pobre a quien le satisface cuanto le queda, por poco que sea. Con todo, prefiero que tú conserves tus bienes y así comenzarás en el tiempo justo. Pues, según el aforimo de nuestros mayores, «es ahorro demasiado tardío el que se consigue en el fondo del vaso»: en el sedimento no sólo queda una parte insignificante, sino la peor.

Muy interesante, es…una de las epístolas que escribe Séneca a Lucilio y habla del tiempo. Habla del tiempo. Y es un tema muy interesante, es un tema muy interesante hoy en día por la sociedad en la que vivimos en la cual el tiempo es un lujo casi. Uno de esos lujos que no es tan fácil conseguir. Vamos a hablar un poquito más de ésta epístola.
¿De qué nos está hablando exáctamente? En palabras sencillas lo que está diciendo es que hay que usar bien el tiempo que tiene cada uno. Hay que elegir muy cuidadosamente en qué lo invertimos, porque es el único recurso que nadie te puede devolver por muy agradecidos, ¿no? que sean. Es decir está hablando de la organización del tiempo y de las prioridades que asignamos a diferentes usos de éste. A mí en parte me recuerda a cierta cita atribuida a un samurái japonés del siglo 16-17 conocido como Miyamoto Musashi. Y la cita venía a decir algo así como “No hagas nada que carezca de utilidad”.»No hagas nada que carezca de utilidad».
Es decir usa tu tiempo en aquellas cosas que te van a dar una serie de beneficios u oportunidades. Sin embargo hay que tener en cuenta que esa utilidad no es la misma para todos y una actividad que para uno puede resultar, en el mejor de los casos, una pérdida de tiempo y en el peor un retraso respecto a los proyectos o cosas que estoy haciendo, para otra persona puede ser completamente necesaria y útil.
Séneca nos advierte de ésto y hacia el final del texto, cuando habla de que él puede dar cuenta de donde se gasta todo su tiempo, nos da la clave para empezar con esta gestión ‘avanzada’ que es en primer lugar, registrar y ser consciente del uso del tiempo disponible y de cómo lo utilizamos. Y éste es el primer paso para redistribuir este recurso tan escaso de una manera beneficiosa para uno mismo.
Es curioso que él mismo dice «no puedo decir que no lo derroche», es decir, puedo utilizarlo en cosas que no me reportan un beneficio, pero soy consciente de ésto. Y es éste control sobre en qué utilizo el tiempo lo que le da pie a mejorar o a cambiar sus rutinas de ser necesario. Y uno se pregunta: «bueno, vale, ya tengo mi tiempo distribuido, sé en qué lo gasto, sé qué cosas hago con mi tiempo ¿Cuál sería el siguiente paso?»
Pues esto es la hora de la ‘Purga’, para los que habéis visto las películas éstas que están de moda, o mejor dicho criba, es decir, voy a tener que ir actividad a actividad o uso de tiempo a uso de tiempo y analizar y establecer muy claramente cuál es su utilidad para mí, que prioridad le asignaría. Y para mí ésta es la manera que me ha funcionado de cara a tomar mejores decisiones en el momento, porque claro, en el momento, uno puede estar estresado, puede tener muchas cosas que hacer, puede no tener claro qué prioridad tiene cada, cada tarea o cada actividad que quiere realizar. Y en el momento, si yo ya he hecho un análisis previo en el que he asignado y he analizado ésto, es mucho más fácil tomar una decisión a la hora de, cuánto tiempo asigno a qué cosa. Y cuando tengo un tiempo limitado me es más fácil elegir en qué lo voy a invertir.
También es una herramienta útil para cambiar hábitos o costumbres que se nos puedan comer nuestro tiempo y que no consideramos beneficiosas, ya que cuando yo intento cambiar una rutina el ser consciente de cómo de importante es el tiempo que dedico a esa rutina, cómo de importante es el dedicar ese tiempo a otras actividades me va a ayudar mucho a cambiar. O también me puede servir hacer un beneficio de qué actividades pueden parecerme beneficiosas a corto plazo que no lo sean tanto de cara a aquellos proyectos que yo quiera realizar a largo plazo.
Séneca nos deja claro cuál es uno de los ingredientes del éxito para él, la correcta gestión del tiempo, y si uno lo malgasta, por lo menos hacerlo de manera consciente. Me gustaría terminar con una pregunta que te lanzo a ti que me estás escuchando, ¿puedes, de igual manera que este antiguo escritor latino, dar cuenta de tu uso del tiempo? ¿puedes, si lo malgastas, exponer las causas de tu pobreza?
Hasta otra.