Bienvenidos a este manual de creatividad que ha preparado un buen amigo mío. Espero que os resulte útil. Si alguna vez te has sentido atascado o has notado que las ideas no fluían seguro que sus consejos te vendrán estupendamente.

Las tareas, los “workflow”… son estándares. Reglas de conducta repetidos y perfeccionadas para optimizar un proceso. Por eso me parece importante que las tareas creativas escapen de dichos procesos repetitivos y conocidos. Incluso si el resultado es familiar o predecible, el proceso debe tener algo de magia. De hecho, desde hace unos años tanto el arte como el marketing hacen hincapié en los procesos, pues es muy difícil distinguir las diferencias objetivas entre dos piezas de arte o dos bienes de consumo.

Es por eso por lo que me dedico a grabar música moderna (heavy, ska, indie…) únicamente con instrumentos acústicos. Me parece más fácil seguir un precepto, valor o ideología mediante un proceso que mediante un producto final (por aquello de que los actos dicen más que las palabras).

Es desde este punto de vista desde el cual trabajo la creatividad. Gracias por esta ventana donde poder compartir mi opinión sobre el tema. Antes de entrar en el meollo, un desglose de mi proceso creativo:

Generar ideas -> Tomar notas -> Estructurar proyecto -> Definir nuevos procesos -> Realización

1- Hablando sobre la creatividad

Como explico, para mí la creatividad es encontrar algo nuevo en el proceso. Eso debería conducirnos inevitablemente a un resultado distinto. Una vez hemos experimentado con los procesos, podremos comparar y saber qué nuevo proceso es el mejor. Para ello, nunca hay que probar solo una forma diferente, sino varias. Y eso es, en mi opinión, el camino del progreso.

En materia de creatividad, cada uno termina encontrando su camino. Está quien decide estudiar a fondo una serie de influencias y quien intenta aislarse del resto de arte para crear algo único. Algunos pueden crear en cualquier momento y otros solo sienten la “inspiración” en lugares concretos, estados de ánimo concretos… Unos necesitan aprender cosas nuevas constantemente y otros tienen que ponerse límites en el proceso para explorar pequeños departamentos de su habilidad.

Desde Jack White, que se establece fechas límite para forzarse a tener alguna idea musical, hasta grupos como Dream Theater que alquilan estudios durante meses para generar ideas antes de embarcarse en un proyecto. Desde Bukowski, que necesitaba consumir diversas sustancias para escribir, a Pablo Picasso, que aseguraba “la inspiración existe pero debe encontrarte trabajando”. Parece que en materia de creatividad, todo vale.

TIP– Si quieres entrar en uno de esos “trances creativos” que salen en el cine, escucha música minimalista como “Glassworks” de Phillip Glass o “Solo” de Nils Frahm.

Lo particular de mi caso es que requiero de creatividad en áreas diferentes, y mi técnica viene de esa necesidad. Lo aprendí del escritor Maiakovski, quien al parecer pasaba la mayor parte del día (alrededor de 12 horas) tomando notas, y unas 3 horas al día organizándolas. No hace falta ponerse tan serios, pero es una maravillosa forma de tener ideas en la recámara para cuando llega un encargo. Para mí, funciona tener varias libretas (una para cada disciplina), pero a otros les vale el teléfono o “la nube”.

Eso si… ¡TOMA NOTAS! Si se te ocurre algo, no dejes que se te olvide, corre a apuntarlo aunque estés en la cama a las dos de la madrugada. A menudo me fuerzo a escribir, a vomitar sobre el papel sin filtro. Comienza siendo extraño pero siempre termina saliendo algo de valor. Pero cuando una idea brota a tu mente espontáneamente, debes recordarla.

Esta disciplina creativa se entrena como un músculo, incluso de manera inconsciente. Supongo que con el tiempo, aprendes a ser más sensible a la realidad. Pero lo que sí debe trabajarse concienzudamente es el acto de releer, seleccionar y estructurar esas ideas en piezas coherentes. Para mi, esa es la parte más “repetitiva y forzada” de la creatividad. No se puede pretender escribir una novela en orden, palabra por palabra y terminando con “FIN”. Así que vamos a hablar de ese proceso.

2- Técnicas concretas: rutinas, procesos, workflows de creatividad

Para enfrentarme a las tareas de “innovar en el proceso” y de “poner orden entre tantas notas”, he empleado distintas herramientas: esquemas, mindmaps, cronogramas y bocetos. Dejad que me detenga en cada uno de ellos:

Esquemas: Organizar la información en “árboles de keywords” y marcar la relación entre ellas ayuda a entender la jerarquía entre las ideas, marcando las relaciones de progresión, pertenencia, desarrollo, suma o re-exposición. Aplicar correctamente estos conceptos al combinar nuestras ideas creativas es lo que suele distinguir el arte “sencillo, de un solo uso” y el “arte fino”, ese que te descubre algo nuevo cada vez. Yo hago esquemas para todo. Tengo incluso esquemas de esquemas.

TIP: Lo que más importante me parece de esta técnica es elegir el tamaño y la posición de cada palabra, pues resume el valor y pertenencia de cada una.

MindMap: Si el esquema es un árbol de ideas, el mindmap lo concibo como una lista con forma de donut. Una lista normal le da menos importancia a los elementos del final, y es bastante insulsa. Pero un “mapa mental” sirve en los procesos de brainstorming, mientras tratamos de imaginar “todo lo relacionado con ____”. Con un MindMap puedes hacer un listado organizado: de cada familia de conceptos surgen conceptos, y de cada uno surgen casos concretos, y terminamos con una especie de “átomo” de palabras fractales.

TIP: Un truco con los MindMaps es ir girando el papel y escribir todas las palabras en sentido horario. Cuanto más iguales sean las palabras, más fácil navegaremos por esta jerarquía.

Cronogramas: Si todavía no te llevas bien con Excel, siempre puedes dibujar una tabla a lápiz. Pero no hay nada más gratificante que marcar tareas como finalizadas. En un cronograma haces un listado de proyectos (por ejemplo, canciones de tu disco) y de procesos (grabar violín, grabar cello), y vas tachando aquellos que has terminado, como si de “hundir la flota” se tratara. Pero también puedes hacer un listado de proyectos y fases (escritura, bocetado, grabación, mezcla). O de clientes y fases (pitch, firma del contrato, reunión, producción, cobro). No permitas que se te escape nada.

TIP: No dibujes el cronograma dentro de la libreta. Dibújalo en un papel separado, que te moleste en el escritorio. O convierte esa imagen en el salva-pantallas de tu ordenador. El cronograma también tiene simbolismo, te empuja a continuar.

Bocetos: Es muy complejo concebir el proceso creativo de forma holística. Hay demasiados pasos entre la concepción, la materialización, el estructurado, el pulido y la difusión de un proyecto. Hacer bocetos, demos y prototipos te permite plasmar físicamente las primeras ideas que has concebido. Esto es de gran ayuda a la creatividad, pues si estamos imaginando nuevos mundos o conceptos, no sabremos si funcionan hasta hacerlos materiales, pero no tendremos tiempo y medios de generar productos finales continuamente.

TIP: Ten mucho cuidado cuando enseñes bocetos a un cliente o a un conocido. Muchas veces, se quedarán distraídos con la forma “parca” y no podrán ver más allá.

3 – Obstáculos o contratiempos que han surgido y qué se aprende de ellos.

Por alguna extraña razón, mucha gente piensa que el proceso creativo es un estallido de ideas que culmina en una obra maestra lista para distribuir. Pero si pudiera destacar lo más constante en mi proceso, se trata de desechar ideas. Es necesario generar un sinfín de propuestas porque la mayoría no valdrán la pena, y deberemos descartarlas. Para eso, es de gran ayuda compartir tu producto con amigos y conocidos en distintas fases del proyecto y pedirles su opinión. Me encuentro incluso con que soy más critico con proyectos cuando hay alguien delante. Pero elige siempre gente nueva, no necesariamente la misma persona en todas las fases del trabajo. Tus amigos y tú entendéis el proceso y os agradarán las mejoras, pero el receptor solo sabrá del producto final.

De la misma forma, otro gran obstáculo es coordinarse con el resto de medios humanos. Hacer arte de forma individual es muy triste, pero muchos recurren a ello porque es tedioso hacer a otros partícipes de tu proceso creativo. En las disciplinas más estrictas, como el cine, cada participante tiene un departamento, y hay muy poco espacio a la participación. Pero otras formas de arte llaman, gritan a la colaboración. En mi opinión, las ventajas superan con creces las molestias, y merece la pena hacer el esfuerzo.

Por último, el gran obstáculo de la creatividad, es la incertidumbre. Si de verdad estamos creando algo nuevo, tendremos dos preguntas: ¿Funcionará técnicamente? y… ¿Funcionará entre el público?

  • Muchos creadores recurren a caminos trillados porque esperan un resultado determinado en el plano material (siempre usar un tipo de pintura o tinta porque se sabe que los pigmentos no van a mezclarse en el lienzo). Pero si estamos intentando encontrar nuevos caminos, desconocemos si el resultado funcionará como esperamos, incluso varios pasos después en el proceso. Para ello, nada como la fuerza de la comparación: mantén distintas versiones abiertas, graba distintas opciones, escribe distintos giros a tu libro, haz dos esculturas iguales con distinta piedra… 
  • De la misma forma, es imposible saber si el público va a recibir bien una pieza. De ahí podemos aprender mucho del marketing: incluso si una pieza es un fracaso, estudiar las reacciones del público nos ayudará a mejorar en la siguiente. Muchos de los nuevos “influencers” de Youtube recomiendan no leer nunca los comentarios de tus videos por lo duro que resulta leer a los famosos “haters”, pero quizá eso es lo que distingue a un influencer de una empresa: debe medirse el resultado, y debe medirse de forma aséptica.

Conclusión

La creatividad me parece, en el fondo, la ligera incertidumbre que acompaña el trabajo de un artista. Pero en eso reside la belleza de no sentarse en una oficina durante ocho horas al día. Y para convivir con esa incertidumbre empleo tantas técnicas, papeles y libretas… y espero que algunas de estas ideas te ayuden en tu camino. Gracias por acompañarme hasta el final del blog.

Allué

DAVID: Espero que hayas disfrutado de este artículo tanto como lo disfruté yo, y muchas gracias a Allué por compartirlo con todos nosotros. Si quieres ponerte en contacto con él, aquí tienes su Facebook, y si quieres conocer su trabajo, puedes echarle un vistazo a este vídeo en YouTube.

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